
Este pasado jueves 31 de marzo tuve la suerte de poder asistir al estreno en Almería de la premiada película del street artist Banksy, nombre de guerra de este gurú del grafitti y del arte callejero, del que no se conoce su identidad aún, a pesar de haber sido filmado en esta película titulada “Exit Through The Gift Shop” (lo que viene a significar “Salida a través de la tienda de regalos” -de un museo, se entiende-).
Se trata esta de su primera película como director, que muestra su particular estilo de “guerrilla urbana” que consiste en pintar paredes e intervenir espacios públicos, filmarlo todo y huir de la policía.
El filme es un documental sobre un camarógrafo francés llamado Thierry Guetta, un comerciante que vive en Los Ángeles, que se obsesiona con filmar todo lo que ve, y que un día decide hacer una película sobre el arte urbano y algunos de los más célebres artistas de este medio, como Space Invader, Shephard Fairey o Banksy; este último, viendo el terrible resultado fílmico de Guetta, decide darle la vuelta a la cámara y grabar al francés, quien, alentado por Banksy, y aunque no tenía experiencia como artista, se convierte en uno de ellos; por lo que decide entrar en el street art con el alias de Mr Brainwash (“Sr. Lavado de Cerebro”), porque según él “el arte lo que hace es lavar cerebros”, utilizando obras de otros artistas, incluso protegidas por derechos de autor, modificándolas para lograr un efecto político, social e irónico, consiguiendo un éxito abrumador que nos lleva a reflexionar sobre la validez y originalidad de lo que se puede considerar “arte”.

Además, este documental muestra el crecimiento del fenómeno Banksy y se concentra en la reputación mundial del artista y sus audaces intervenciones urbanas, que se pueden ver desde Nueva Orleans hasta el muro que separa Cisjordania de Israel. Tiene escenas memorables, como la filmación de Banksy colocando en un juego de Disneylandia un muñeco que parece un preso de Guantánamo, o la que muestra al artista con miles de billetes en los que aparece la cara de la princesa Diana en lugar de la de la reina Isabel II; la gracia del asunto estriba en que al principio pensó en distribuirlos, pero “luego me di cuenta de que había falsificado un millón de libras y que podía pasarme diez años preso”, razonó, por lo que ya no supo qué hacer con ellos.

Esta es una película subversiva, provocativa e inexperada. La mayoría de los documentales artísticos se ven como aburridas biografías de sus sujetos de estudio, pero no en este caso. Es un acercamiento tan inusual donde el objeto y el sujeto del filme intercambian sus posiciones, que se ajusta perfectamente a la personalidad supuestamente anárquica de este artista y sorprende y divierte a medida que avanza el metraje.

Definida por el mismo Banksy como “la primera película de catástrofes del arte callejero”, el documental fue recibido por los críticos con gran entusiasmo. ”Me gustaría empezar diciendo que mi intención nunca fue hacer una película, aunque algunos crean que lo logré”, dijo el británico en su presentación durante la Berlinale. “La película es buena, si se la mira con bajas expectativas”, dijo Banksy. “Creo que mi objetivo era hacer una película que hiciera por el arte callejero lo que ‘Karate Kid’ hizo por las artes marciales”. “Un filme que hiciera que todos los niños del mundo tomen un tubo de aerosol y salgan a la calle. Aunque creo que también podríamos lograr lo que ‘Tiburón’ hizo por el esquí acuático”, ironizó.
Pero ¿quién se esconde tras la figura de este artista? La respuesta nadie la conoce. Todo lo que se sabe sobre él es que se trata de un varón de raza blanca nacido en Bristol. Sus primeras obras fueron encontradas entre 1992 y 1994 en las calles de su ciudad natal. Entre ellas abundan las piezas satíricas sobre política, cultura pop, moralidad y etnias, combinando escritura con graffiti con el uso de stencils o plantillas. La mayoría de sus obras se concentran en Londres.

Algunos de sus temas recurrentes son: ratas, lugares idílicos, soldados orinando, policías, etc. Desde que trascendió que famosos habían comprado algunas de sus obras, su arte se ha revalorizado mucho y actualmente se vende por decenas de miles de euros en galerías y casas de subastas.

Además de decorar muros y fachadas de edificios con sus imágenes anticapitalistas y de protesta contra las injusticias sociales, Banksy, de forma clandestina, ha exhibido algunas de sus obras en museos de fama internacional como el MOMA de Nueva York o la Tate Gallery de Londres.
En una entrevista se le preguntó si creía que Exit Through The Gift Shop justificaba la idea de que el arte callejero era comparable al que se exhibe en museos y galerías de arte y respondió: “¿Debería el graffiti juzgarse del mismo modo que el arte moderno? Por supuesto que no. Va mucho más allá que eso. Espero que el arte urbano nunca deje de estar de moda. Dicen que el modo más rápido de cargarse las ideas de un hombre es convirtiéndolo en un icono de moda.” Y ante la pregunta sobre el porqué la elección de un muro en mal estado para el último plano de la película dijo: “Puede que represente el arte de encontrar la belleza en la vida diaria. O tal vez sea un símbolo conmovedor de los sueños de una generación que se desmoronan. Puede que simplemente sea un muro que se está cayendo. En resumen, la moraleja es que a veces no hay moraleja.” Y como colofón ante qué será lo próximo que hará afirmó: “Estoy pensando en abandonar el mundo del arte. Quiero hacer algo que sea un poco más creativo”.
Esta es una película que reflexiona sobre el mercantilismo del arte hoy en día, desde una perspectiva irónica y mordaz. Simplemente genial e imprescindible.

www.banksyfilm.com
Trailer de la película: http://www.youtube.com/watch?v=a0b90YppquE
Clip exclusivo de la película: http://www.youtube.com/watch?v=cov3zq89LL0